El prestigioso pastelero y artista belgo-británico, reconocido por sus creaciones para miembros de distintas Casas Reales europeas y grandes acontecimientos internacionales, participará nuevamente en la Cumbre Mundial de los Valores Universales, que Les Valeurs du Monde Unis celebrará en Madrid los días 24 y 25 de septiembre. Su regreso se produce pocos días después de haber trabajado junto a S.A.R. la princesa Claire de Bélgica en una iniciativa solidaria dedicada a la infancia.
Por Federico Dalmaud | Les Valeurs du Monde Unis
Madrid, septiembre de 2026. — La Cumbre Mundial de los Valores Universales contará nuevamente con la presencia de Michael Lewis-Anderson, reconocido pastelero y artista belgo-británico cuya trayectoria ha estado estrechamente vinculada a grandes celebraciones institucionales, acontecimientos de carácter real y encuentros internacionales en los que la alta pastelería adquiere una dimensión ceremonial.
Lewis-Anderson regresará a Madrid con una nueva creación especialmente concebida para acompañar la convocatoria internacional promovida por Les Valeurs du Monde Unis bajo la presidencia de Emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne Al Hassani.
Su participación dará continuidad a una relación ya establecida con la institución y con una forma de entender el ceremonial en la que hospitalidad, tradición, arte y representación forman parte de una misma experiencia.
De Bélgica a Madrid: una creación al servicio de la infancia
La presencia de Michael Lewis-Anderson adquiere este año una significación particular porque se produce apenas unos días después de una iniciativa de marcado carácter humanitario y real desarrollada en Bélgica.
Según informó la revista francesa Point de Vue, S.A.R. la princesa Claire de Bélgica acudió al obrador del maestro pastelero para colaborar en la preparación de un gran pastel destinado a una iniciativa vinculada a la Fundación Reina Paola y a su programa Pelicano, orientado a combatir la pobreza infantil.
La información fue recogida también por el medio especializado Histoires Royales, que documentó la participación de la princesa en el proceso de elaboración y explicó el sentido de la creación.
La iniciativa tendrá lugar en el Jardín Botánico de Meise y reunirá a un gran número de personas alrededor de una mesa común con el propósito de visibilizar las dificultades que atraviesan miles de niños y familias.
La propia Casa Real belga ha incluido la participación de la princesa Claire dentro de su agenda institucional.
Una princesa, un maestro pastelero y una causa común
La escena posee una fuerza que trasciende el gesto protocolario. Una princesa participa personalmente en un obrador, un creador pone su talento al servicio de una causa dedicada a la infancia y una obra gastronómica se convierte en vehículo para transmitir una idea de solidaridad.
La creación preparada para la ocasión parte de una receta de tradición británica y está decorada con figuras que representan a niños de diferentes orígenes reunidos alrededor de una misma mesa.
La princesa Claire colaboró personalmente en el modelado de algunos de esos elementos, otorgando a la iniciativa una dimensión todavía más cercana y simbólica.
No se trata únicamente de una pieza de alta pastelería, sino de una composición que intenta expresar una idea muy concreta: la posibilidad de compartir un mismo espacio a pesar de proceder de realidades diferentes.
La mesa como símbolo de hospitalidad y concordia
La imagen resulta especialmente significativa para Les Valeurs du Monde Unis. La mesa ocupa desde hace siglos un lugar central dentro del ceremonial, la diplomacia y las tradiciones de las Casas Reales.
Alrededor de ella se han celebrado encuentros, alianzas, aniversarios, reconciliaciones y conversaciones entre personas procedentes de mundos distintos.
Compartir una mesa nunca ha significado simplemente compartir una comida. También ha supuesto reconocer al otro, recibirlo, concederle un lugar y aceptar la existencia de un espacio común.
Ese mismo principio se encuentra en el corazón de la Concordia Humanista, uno de los grandes ejes conceptuales de la Cumbre Mundial de los Valores Universales.
Una trayectoria estrechamente vinculada a las Casas Reales
Michael Lewis-Anderson ha desarrollado durante décadas una trayectoria singular dentro de la alta pastelería europea, especialmente vinculada a ceremonias de carácter real e institucional.
Entre los episodios más destacados de su carrera se encuentra su participación en la creación de la tarta nupcial del entonces príncipe Philippe de Bélgica y Mathilde d’Udekem d’Acoz, actuales reyes de los belgas, con motivo de su matrimonio en 1999.
A partir de entonces, su trabajo quedó asociado a una forma de entender la alta pastelería en la que la técnica y la espectacularidad conviven con el simbolismo, la tradición y la historia particular de cada celebración.
Madrid volverá a reunir tradición y valores universales
Los días 24 y 25 de septiembre, Madrid acogerá una nueva edición de la Cumbre Mundial de los Valores Universales, promovida por Les Valeurs du Monde Unis.
La primera jornada tendrá lugar el 24 de septiembre en la sede del Comité Olímpico Español, con la participación de responsables institucionales, diplomáticos y representantes de distintos ámbitos alrededor de cuestiones vinculadas al liderazgo, la buena gobernanza, la cooperación, el humanismo y los valores compartidos.
El 25 de septiembre continuará la programación internacional con la declaración del Día Internacional de la Concordia Humanista y con los actos de reconocimiento previstos por la organización. La documentación institucional de Les Valeurs du Monde Unis sitúa ambas jornadas dentro de una misma convocatoria internacional dedicada a los valores universales, la responsabilidad y la dignidad humana.
Una nueva creación para la Cumbre
La nueva creación de Michael Lewis-Anderson se integrará dentro de ese contexto. No será únicamente una pieza concebida para acompañar un acontecimiento social. Formará parte, una vez más, del lenguaje ceremonial de una Cumbre en la que representantes de distintas culturas, instituciones y tradiciones volverán a encontrarse alrededor de principios compartidos.
Su regreso a Madrid confirma también una relación de continuidad con Les Valeurs du Monde Unis, institución a la que ya ha acompañado anteriormente con algunas de sus creaciones.
La elección resulta especialmente coherente en una convocatoria que pretende unir tradición y contemporaneidad, representación y humanidad, reconocimiento y servicio.
De una mesa en Bélgica a un encuentro internacional en Madrid
Existe una continuidad especialmente elegante entre la imagen que deja estos días Bélgica y la que se vivirá pocos días después en Madrid. En Bélgica, una princesa colabora con un maestro pastelero en una creación dedicada a la infancia y articulada alrededor de una gran mesa compartida. En Madrid, ese mismo creador volverá a participar en una Cumbre internacional que reunirá a personalidades procedentes de diferentes países, culturas y ámbitos de responsabilidad alrededor de los valores universales.
Dos escenarios distintos y una misma idea de fondo.
La Cumbre Mundial de los Valores Universales volverá a situar en ese centro la dignidad, el servicio, el reconocimiento mutuo y la concordia. Y Michael Lewis-Anderson volverá a expresarlos a través de un lenguaje que conoce bien: el de la creación, la tradición y la hospitalidad.
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