Les Valeurs du Monde Unis distinguirá el próximo 25 de septiembre en Madrid al presidente del Comité Olímpico Español por una trayectoria que ha contribuido a proyectar el deporte como espacio de educación, integración, cooperación y entendimiento. Un día antes, el COE acogerá la Cumbre Mundial de los Valores Universales, cuya apertura contará con Alejandro Blanco, José Luis Martínez-Almeida y H.R.H. Emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne Al Hassani.
Por Federico Dalmaud | Les Valeurs du Monde Unis
Madrid, septiembre de 2026. — La Cumbre Mundial de los Valores Universales reconocerá a Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español, con el Award for Humanistic Leadership and Sports Diplomacy —Premio al Liderazgo Humanista y la Diplomacia Deportiva—, en reconocimiento a una trayectoria que ha contribuido a ampliar el significado social del deporte y a proyectar los valores olímpicos como instrumentos de educación, integración, cooperación y encuentro.
La distinción será entregada el próximo 25 de septiembre en Madrid, dentro de la Gala Internacional y Ceremonia de Reconocimientos promovida por Les Valeurs du Monde Unis, organización presidida por H.R.H. Emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne Al Hassani.
La presencia de Blanco tendrá además una especial relevancia durante la primera jornada de la convocatoria. El 24 de septiembre, la sede del Comité Olímpico Español acogerá la Cumbre Mundial de los Valores Universales, concebida como un espacio de reflexión sobre liderazgo, responsabilidad pública, buena gobernanza, cooperación y valores compartidos.
Alejandro Blanco participará en su apertura institucional junto al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y al presidente de Les Valeurs du Monde Unis, Emir Lahouari Benarba.
Dos jornadas distintas sitúan así al deporte dentro de una misma conversación. Primero, como espacio desde el que reflexionar sobre los valores universales. Después, mediante el reconocimiento de una trayectoria que durante más de dos décadas ha buscado trasladar esos valores desde el olimpismo hacia la sociedad.
Más de veinte años al frente del olimpismo español
Alejandro Blanco Bravo nació en Ourense en 1950 y desarrolló su primera trayectoria deportiva alrededor del judo, disciplina en la que alcanzó un alto grado técnico y ejerció también como entrenador y árbitro.
Tras diferentes responsabilidades federativas, en septiembre de 2005 asumió la presidencia del Comité Olímpico Español. En 2025 fue reelegido por sexta vez consecutiva, con el respaldo del 95 % de la Asamblea, prolongando su mandato hasta el primer semestre de 2029.
Más de veinte años al frente de una institución permiten observar una trayectoria no solamente a partir de sus resultados deportivos, sino también desde las ideas que han conseguido convertirse en políticas, programas y proyectos.
Durante este periodo, el Comité Olímpico Español ha ampliado progresivamente su actividad en ámbitos relacionados con la formación, la educación, la sostenibilidad, la atención al deportista, la responsabilidad social, la inclusión y la cooperación institucional.
Es precisamente esa dimensión la que fundamenta el reconocimiento otorgado por Les Valeurs du Monde Unis.
El Premio al Liderazgo Humanista y la Diplomacia Deportiva no distingue únicamente la responsabilidad de dirigir una de las principales instituciones deportivas españolas. Reconoce una determinada manera de entender aquello que el deporte puede representar cuando su influencia se extiende más allá de la competición.
El deporte como espacio de integración
Una de las expresiones más significativas de esa concepción se encuentra en el trabajo desarrollado por el Comité Olímpico Español alrededor de la integración de personas refugiadas y migrantes.
A partir de una iniciativa impulsada durante la presidencia de Blanco se creó en Getafe un centro deportivo específicamente orientado a favorecer la integración de refugiados mediante la actividad física y el deporte. El proyecto evolucionó posteriormente hasta extenderse a varios centros en España y ha sido presentado por el COE como una experiencia pionera reconocida internacionalmente.
El proyecto ha generado además acuerdos de colaboración con instituciones y organismos como la Federación Española de Municipios y Provincias y ACNUR para favorecer el acceso de las personas refugiadas a instalaciones y actividades deportivas municipales.
Esta dimensión social recibió también un importante reconocimiento desde el movimiento olímpico internacional. En diciembre de 2024, el entonces presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, entregó a Alejandro Blanco la Orden Olímpica, máxima distinción del Comité Olímpico Internacional, en reconocimiento a su labor al frente del COE, destacando especialmente las iniciativas desarrolladas en sostenibilidad, formación de deportistas e integración de refugiados.
Los valores también se enseñan
Desde 2008, el Comité Olímpico Español desarrolla Todos Olímpicos, una campaña que acerca deportistas olímpicos y de élite a los centros escolares para transmitir principios como el respeto, la igualdad, el esfuerzo, la superación, la constancia y el trabajo en equipo.
La XVIII edición, desarrollada durante 2026, alcanzó a más de 45.000 alumnos y alumnas de Educación Primaria en 715 centros educativos. Desde su creación, la iniciativa ha llegado a cientos de miles de escolares españoles.
Esta dimensión educativa conecta especialmente con el espíritu de la Cumbre Mundial de los Valores Universales. Los valores adquieren verdadera trascendencia cuando dejan de ser exclusivamente declaraciones y comienzan a convertirse en comportamientos.
El respeto no pertenece únicamente al terreno de juego. Tampoco la capacidad de colaborar, aceptar unas reglas compartidas, reconocer el mérito del otro o comprender que la excelencia individual puede convivir con la responsabilidad hacia una comunidad.
La diplomacia posible del deporte
Durante sus más de veinte años al frente del COE, Blanco ha representado al deporte español dentro del movimiento olímpico internacional y ha trabajado en un entramado institucional cuya naturaleza exige cooperación entre federaciones, administraciones, comités olímpicos y organizaciones internacionales.
En los últimos años, además, el COE ha impulsado mecanismos orientados a fortalecer la coordinación, la gobernanza, el arbitraje y la mediación dentro del deporte español.
La diplomacia deportiva parte precisamente de esa capacidad: utilizar un lenguaje compartido para mantener abiertos espacios de relación allí donde existen intereses, identidades o posiciones diferentes.
Competir sin convertir al adversario en enemigo
La celebración de la Cumbre Mundial de los Valores Universales en la sede del Comité Olímpico Español responde por ello a una afinidad que trasciende la elección de un espacio físico.
El olimpismo se articula alrededor de principios como la excelencia, la amistad y el respeto, pero probablemente contiene una idea aún más elemental.
En el deporte se puede competir intensamente sin convertir necesariamente al adversario en enemigo.
Dos atletas pueden querer derrotarse y, al mismo tiempo, reconocer las mismas reglas, aceptar la dignidad del contrario y estrecharse la mano cuando termina la competición.
Esa imagen aparentemente cotidiana encierra una de las preguntas centrales de cualquier sociedad plural: ¿cómo convivir con quien representa algo diferente sin exigirle que deje de ser diferente?
Es también una de las preguntas que atraviesa la iniciativa internacional por la Concordia Humanista promovida por Les Valeurs du Monde Unis.
Olimpismo y Concordia Humanista
El legado del Emir Abd al-Qadir al-Jaza’iri constituye una de las referencias históricas que inspiran las jornadas de Madrid.
Dirigente político y militar, erudito y hombre de fe, Abd al-Qadir es recordado especialmente por su intervención durante los acontecimientos de Damasco de 1860, cuando protegió a numerosos cristianos amenazados por la violencia, situando la defensa de la vida humana por encima de las diferencias religiosas.
La Concordia Humanista que inspira la convocatoria no propone eliminar las diferencias entre culturas, religiones, tradiciones o sociedades. Además plantea reconocer una dignidad compartida precisamente allí donde las diferencias continúan existiendo.
Esta capacidad de reconocerse dentro de la diferencia constituye uno de los vínculos conceptuales entre los valores olímpicos y la Cumbre Mundial de los Valores Universales.
Primero, una conversación sobre valores
El 24 de septiembre, esa conexión encontrará una expresión institucional concreta.
La sede del Comité Olímpico Español recibirá a responsables institucionales, diplomáticos y representantes de los ámbitos deportivo, cultural y social para participar en la Cumbre Mundial de los Valores Universales.
Alejandro Blanco intervendrá en la apertura junto a José Luis Martínez-Almeida y el Emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne Al Hassani.
La jornada abordará cuestiones relacionadas con el liderazgo ético, la buena gobernanza, la responsabilidad institucional, el humanismo, el olimpismo y la cooperación.
El Comité Olímpico Español será así escenario de una conversación que parte de una convicción compartida: los valores no pertenecen exclusivamente al terreno de las ideas. Necesitan instituciones, decisiones y comportamientos capaces de convertirlos en realidad.
Un día después, el reconocimiento
El 25 de septiembre, la mirada se trasladará de las ideas hacia las trayectorias.
Alejandro Blanco será distinguido durante la Gala Internacional y Ceremonia de Reconocimientos de Les Valeurs du Monde Unis con el Premio al Liderazgo Humanista y la Diplomacia Deportiva.
La distinción reconoce una trayectoria que ha situado al deporte español dentro de una concepción más amplia del olimpismo: la de una institución capaz de acompañar a sus deportistas y perseguir la excelencia deportiva, pero también de educar, integrar, generar oportunidades y contribuir a la construcción de vínculos.
La secuencia de ambas jornadas adquiere así un significado particular.
El 24 de septiembre, Alejandro Blanco participará como presidente de la institución que acoge una conversación internacional sobre valores universales.
El 25, Les Valeurs du Monde Unis reconocerá su trayectoria por haber contribuido a proyectar algunos de esos valores desde el deporte hacia la sociedad.
No son la misma circunstancia.
Pero sí forman parte de una misma reflexión.
Una distinción dentro de una iniciativa internacional
El reconocimiento forma parte de la convocatoria promovida por H.R.H. Emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne Al Hassani, presidente de Les Valeurs du Monde Unis, alrededor de la Cumbre Mundial de los Valores Universales y de la iniciativa internacional por la Concordia Humanista.
Los encuentros de Madrid reunirán trayectorias procedentes de ámbitos diferentes para identificar expresiones concretas de principios como la dignidad, el servicio, el diálogo, la cooperación, la inclusión, la cultura, la responsabilidad y la convivencia.
Dentro de ese recorrido, Alejandro Blanco representa una idea especialmente vinculada al movimiento olímpico: la posibilidad de perseguir la excelencia sin perder de vista a la persona, de defender una identidad respetando las demás y de competir sin renunciar al reconocimiento del otro.
El 24 de septiembre, el Comité Olímpico Español será la casa de esa conversación.
El 25, la trayectoria de su presidente formará parte de ella.
ALEJANDRO BLANCO
Presidente del Comité Olímpico Español
Award for Humanistic Leadership and Sports Diplomacy
Premio al Liderazgo Humanista y la Diplomacia Deportiva
24 de septiembre de 2026
Cumbre Mundial de los Valores Universales
Comité Olímpico Español · Madrid
25 de septiembre de 2026
Gala Internacional y Ceremonia de Reconocimientos
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