Es un gran honor Felicitar al cardenal Prevost por su elección como nuevo pontífice, Papa León XIV. Su llamamiento a la paz me inspira, me alienta y recoge el deseo y sentir profundos de todos los  pueblos del  Mundo.

La fe es fraternidad, un lazo profundo que encarnan los sabios y eruditos a través del amor fraterno, una amistad de sangre que nace del afecto, crece y se fortalece bajo el mismo cielo azul, madura en la generosidad compartida y en las bondades comunes, y permanece viva en el mundo a través de hermanos y hermanas que representan la unión humanitaria, sostenida por la bendición de Dios Misericordioso.

Este viernes en mi oración, le deseo que la esperanza refuerce la fe en el futuro de la humanidad en el bien común.

Comparto la opinión de quienes afirman su elección como Padre Santo, acompañada por la paz que podrá hacerse realidad en nuestras vidas. La verdad y el amor tendrán la última palabra, porque la vida, aun cuando parezca vencida, permanece siempre más fuerte, con la certeza de que sigue existiendo la esperanza de un mañana radiante. Que la bondad pacífica se convierta algún día en algo maravilloso y que cada ser humano pueda sentarse bajo las leyes divinas y los valores universales, sin temor a descuidar el alma que impulsa el triunfo de las causas nobles, transformando el egoísmo en espíritu de sacrificio y la sequedad del corazón en fraternidad y amor a la humanidad.

En nombre de mis antepasados deseo a Su Santidad que sea acompañado por todos los Profetas y los Santos con la Bendición de Dios Misericordioso.

S.A.R. Al Emir Lahouari Benarba Ben Mahiedinne  Al Hassani

Presidente “Les Valeurs du Monde Unis”